El putter es el palo que más veces usas durante una vuelta, y en cada putt se nota si de verdad te va bien. En esta guía descubrirás qué tipo de cabeza y qué equilibrio se adaptan a tu movimiento, cómo determinar la longitud correcta y cómo probar un putter antes de decidirte.
Cómo elegir un putter en cinco pasos
A la hora de elegir, conviene seguir este orden:
- Identifica tu movimiento: ¿pateas recto hacia atrás y recto hacia delante, o en arco?
- Elige el equilibrio que encaje con tu movimiento: face-balanced o toe hang.
- Escoge el tipo de cabeza (blade, mid-mallet o mallet) según cuánto perdón y cuánta ayuda para alinear quieras.
- Determina la longitud según tu postura, no solo según tu altura.
- Afina los detalles y prueba: compara el grip, la cara y el peso de la cabeza en 2–3 putters directamente en el green.
Tipos de cabeza: blade, mid-mallet y mallet
El blade es la cabeza tradicional, estrecha y compacta. Suele tener más toe hang, por lo que encaja sobre todo con un movimiento en arco. En los impactos fuera del centro de la cara perdona menos que las cabezas más grandes.
El mallet tiene una cabeza grande y profunda, con el peso repartido más lejos de la cara y hacia los lados. Gracias a ello tiene un MOI (momento de inercia) más alto: en los impactos descentrados la cabeza gira menos y la bola pierde menos dirección y velocidad. Además, la cabeza grande deja sitio para líneas de alineación y elementos de contraste que ayudan a apuntar. Los mallets suelen ser face-balanced, por lo que encajan sobre todo con un movimiento recto hacia atrás y hacia delante.
El mid-mallet se sitúa entre ambos: es más grande y estable que un blade, pero más compacto que un mallet completo. Es una opción sensata si un blade no te perdona lo suficiente, pero un mallet grande te parece demasiado voluminoso al colocarte ante la bola.
La tabla resume las características típicas; en modelos concretos pueden variar.
| Tipo de cabeza | Forma | Perdón (MOI) | Equilibrio habitual | Para quién |
|---|---|---|---|---|
| Blade | estrecha, compacta, tradicional | menor | más bien toe hang | jugadores con movimiento en arco |
| Mid-mallet | tamaño medio, más profunda que un blade | medio | toe hang o face-balanced, según el cuello | jugadores con movimiento en arco o recto, según el equilibrio |
| Mallet | grande, profunda, elementos de alineación marcados | mayor | a menudo face-balanced | jugadores con movimiento recto y quienes buscan ayuda para alinear |
Puedes filtrar los putters de nuestra tienda por tipo de cabeza (filtro «Tipo de cabeza de putter»). La mayoría de las grandes marcas ofrecen modelos blade y mallet, por ejemplo Scotty Cameron, Odyssey, PING, TaylorMade, Cleveland o Bettinardi.
Equilibrio: face-balanced o toe hang
El equilibrio determina cuánto tiende a abrirse y cerrarse la cabeza del putter durante el movimiento. Debe corresponder a tu forma de patear:
- Movimiento recto hacia atrás y hacia delante: la cabeza se desplaza en línea recta hacia atrás y después del impacto, y la cara se mantiene perpendicular a la línea de objetivo. Con este movimiento encaja un putter face-balanced (de cara equilibrada), que gira menos durante el movimiento.
- Movimiento en arco: en el movimiento hacia atrás, la cabeza va hacia dentro, la cara se abre ligeramente respecto a la línea de objetivo y, después del impacto, se vuelve a cerrar. Con este movimiento encaja un putter con toe hang (caída de la punta).
La prueba del dedo
Puedes comprobar el equilibrio de un putter en unos segundos. Apoya la varilla en horizontal sobre un dedo, en el punto en el que el putter queda en equilibrio, y espera a que la cabeza gire por sí sola:
- La cara mira hacia arriba: el putter es face-balanced.
- La punta apunta en diagonal o en vertical hacia abajo: el putter tiene toe hang. Cuanto más se inclina la punta hacia el suelo, mejor encaja con un arco pronunciado.
Tu propio movimiento lo comprobarás junto a una línea recta. Coloca en el suelo un palo o una varilla de alineación paralela a la línea de objetivo y haz varios putts. Si la cabeza avanza todo el tiempo a lo largo de la línea, tu movimiento es más bien recto; si hacia atrás y después del impacto se desvía hacia tus pies, pateas en arco. También ayuda un vídeo corto con el móvil.
El cuello cambia el equilibrio
El toe hang no depende solo de la forma de la cabeza, sino en gran medida también del cuello, el punto en el que la varilla se une a la cabeza. Entre las formas más habituales están:
- Plumber's neck: cuello acodado que recuerda a una tubería de fontanería; un clásico en los putters blade.
- Flow neck: cuello con una curva suave, sin un codo brusco.
- Slant neck: cuello inclinado, frecuente en mid-mallets y mallets.
- Center shaft: la varilla entra en la cabeza cerca de su centro, no en el talón.
Así, la misma forma de cabeza puede tener un equilibrio totalmente distinto según el cuello. Por eso, no des por hecho que un mallet siempre es face-balanced y que un blade siempre tiene toe hang: comprueba el equilibrio de cada putter concreto con la prueba del dedo.
Longitud del putter según altura y postura
Los putters suelen medir entre 33 y 35 pulgadas (1″ = 2,54 cm). Como primera orientación sirve la altura:
| Altura del jugador | Longitud orientativa del putter |
|---|---|
| hasta 170 cm | aprox. 33″ (84 cm) |
| 170–185 cm | aprox. 34″ (86 cm) |
| más de 185 cm | aprox. 35″ (89 cm) |
Pero la altura es solo una referencia: lo decisivo es la postura y la longitud de los brazos. Con la longitud correcta, en una postura natural te inclinas desde la cadera, los brazos cuelgan libremente y los ojos quedan sobre la bola o ligeramente por dentro, es decir, un poco más cerca de los pies. Un jugador con brazos más largos o una inclinación más pronunciada suele necesitar un putter más corto; uno con brazos más cortos o una postura más erguida, uno más largo.
La posición de los ojos se comprueba con una prueba sencilla: colócate ante la bola, sujeta una segunda bola junto al puente de la nariz y suéltala. Debería caer sobre la bola del suelo o justo al lado, un poco más cerca de ti.
Muchos jugadores usan un putter demasiado largo. Lo notarás porque lo agarras más abajo en el grip, doblas los codos sin necesidad o adoptas una postura demasiado erguida, con los ojos muy por dentro de la bola. Pero un putter se puede acortar en un taller de palos o con un fitter, así que no tienes que renunciar por la longitud a un modelo que, por lo demás, te va bien.
Loft, peso de la cabeza y counterbalance
El putter también tiene loft, normalmente de 2–4°. Ese pequeño loft eleva ligeramente la bola al principio para sacarla de la pequeña depresión en la que reposa sobre el green, de modo que empiece a rodar con suavidad sobre la hierba. Si en el impacto tienes las manos por delante de la bola, reduces el loft efectivo; si están por detrás, lo aumentas. También por eso conviene probar el putter con tu propio movimiento.
El peso de la cabeza es sobre todo una cuestión de sensaciones. A algunos jugadores una cabeza más pesada les ayuda a mantener un movimiento tranquilo y fluido; otros controlan mejor la velocidad con una cabeza más ligera. En algunos modelos el peso se puede ajustar con pesos intercambiables en la suela.
Los putters counterbalance tienen un grip más pesado o un peso en el extremo de la varilla y suelen ser más largos. Se agarran más abajo, de modo que el extremo del grip sobresale por encima de las manos. El peso adicional junto a las manos desplaza hacia arriba el punto de equilibrio del palo y frena el trabajo de las muñecas. Por eso, un putter así puede ir bien a los jugadores que tienden a patear con las muñecas.
Cara: inserto o metal fresado
La cara influye sobre todo en la sensación y el sonido en el impacto:
- La cara con inserto de un material más blando da una sensación suave y amortiguada y, normalmente, un sonido más apagado.
- La cara fresada de metal da una respuesta más viva y marcada; el sonido suele ser más nítido.
Ninguna de las dos opciones es mejor: lo que cuenta es con cuál te sientes a gusto. La bola también influye en la sensación del golpe, así que compara los putters con la bola con la que juegas.
Grip para putter
Según las Reglas, el putter es el único palo que puede tener un grip con la parte delantera plana; los demás palos deben llevar un grip de sección básicamente circular. La parte plana ayuda a colocar los pulgares siempre igual y a mantener la cara perpendicular al objetivo. La elección básica es entre dos tipos:
- Pistol: grip tradicional más estrecho, con la parte superior moldeada para adaptarse a la palma. Da a las manos más libertad y tacto.
- Oversize: grip mucho más grueso. Limita el trabajo de las muñecas y tranquiliza las manos, por lo que va bien a los jugadores cuyas muñecas intervienen al patear.
Cambiar el grip también cambia el peso junto a las manos: con un grip más pesado, la cabeza se nota más ligera. Encontrarás un resumen de tamaños y tipos de grips, además de cómo cambiarlos, en la guía grips para palos de golf.
Qué permiten las Reglas
Las Reglas de Golf prohíben anclar el palo al cuerpo durante el golpe (Regla 10.1b). Por tanto, no puedes apoyar el putter ni la mano que lo sujeta contra el abdomen, el pecho o la barbilla. También está prohibido apoyar el antebrazo contra el cuerpo para crear así un punto fijo alrededor del cual oscile el palo. En cambio, las Reglas permiten apoyar el grip contra el antebrazo (estilo arm lock).
Por tanto, se permite un putter largo siempre que no crees un anclaje prohibido durante el golpe. El mero contacto con el cuerpo o la ropa sin anclaje no constituye una infracción.
Cómo probar un putter
Lo decisivo es la prueba en el green. Compara 2–3 tipos, por ejemplo un blade y un mallet o la misma forma de cabeza con distinto equilibrio, y haz con cada uno la misma prueba:
- Precisión desde 1–2 m. Patea desde varios lados del hoyo. Fíjate en cuántas bolas entran y en si fallas siempre por el mismo lado.
- Distancia desde 10 m. Juega varias bolas y observa lo cerca del hoyo que se detienen y lo separadas que quedan entre sí.
- Alineación. Colócate ante la bola y valora si la línea de alineación de la cabeza te ayuda o te molesta.
- Sensación. Prueba con tu propia bola y fíjate en cómo te sientan la cara, el grip y el peso de la cabeza.
La alineación y los putts cortos también los puedes entrenar en casa con una alfombra de putt, que encontrarás entre los accesorios de entrenamiento. Pero el tacto para la distancia compruébalo en un green de verdad. Si prefieres basar la elección de tus palos en mediciones en lugar de en estimaciones, la solución es un fitting de palos.
Merece la pena dedicar tiempo a elegir el putter: cada putt que te ahorras se refleja directamente en tu resultado y, con ello, en tu hándicap.
Preguntas frecuentes
¿Qué longitud de putter necesito?
Como orientación: hasta 170 cm de altura, aprox. 33″; entre 170 y 185 cm, aprox. 34″, y más de 185 cm, aprox. 35″. Ajusta el resultado según tu postura: en una inclinación natural, los brazos deben colgar libremente y los ojos deben quedar sobre la bola o ligeramente por dentro.
¿Putter blade o mallet?
Si pateas en arco y te gustan las cabezas compactas, prueba un blade con toe hang. Si tu movimiento es más bien recto o quieres más perdón y ayuda para alinear, prueba un mallet face-balanced. Que decida la prueba en el green, no el aspecto.
¿Qué grip de putter elegir?
El grip pistol, más estrecho, da más tacto a las manos; el grip oversize, más grueso, limita el trabajo de las muñecas. El putter es el único palo que puede tener un grip con la parte delantera plana.
¿Está permitido el putter largo?
Sí. La Regla 10.1b trata del anclaje durante el golpe, no de la longitud del putter. Puedes utilizar un putter largo sin anclaje prohibido; apoyar el grip contra el antebrazo en el estilo arm lock está permitido.
¿Se puede acortar un putter?
Sí. El putter se acorta por el lado del grip: se quita el grip, se corta la varilla y se coloca un grip, normalmente nuevo. Después, la cabeza se nota algo más ligera, porque cambia el reparto de peso del palo.
Resumen
- Primero identifica tu movimiento: con un movimiento recto hacia atrás y hacia delante encaja un putter face-balanced; con un arco, un putter con toe hang.
- El blade es compacto y tradicional, el mallet tiene un MOI más alto y ayuda más a alinear, y el mid-mallet es el término medio.
- Comprueba el equilibrio con la prueba del dedo: además de la forma de la cabeza, también lo cambia el cuello.
- La longitud suele ser de 33–35″; lo decisivo es una postura en la que tengas los ojos sobre la bola o ligeramente por dentro.
- Elige el grip, la cara y el peso de la cabeza según tus sensaciones; el putter no se puede anclar al cuerpo.
- Antes de comprar, compara 2–3 putters: desde 1–2 m para la precisión y desde 10 m para la distancia.
Cuando tengas claros el tipo y la longitud, elige entre nuestros putters y, si lo necesitas, añade un grip nuevo.
Encontrarás más temas en el índice de nuestras guías de golf.




















































